La única opinión acerca del asunto que me vino bien, salió de mi médico: deseale lo mejor, respirá profundo y deseale lo mejor, que no se vuelva una lucha, que no sea un problema…
TARDE
Ya es todo lo que es. EL SENTIDO MISMO es.
Me pidió Carlitos que me ponga objetivos razonables. Me caracterizo por vivir “a objetivos”. La mayoría, completamente irreales. Y cuando no puedo alcanzarlos, caigo en el pozo de la locura. Y nunca los alcanzo, nunca son razonables, nunca puedo, siempre aferrándome a lo más dificil, al dolor más cercano…y es porque soy como no quiero ser.
El, en cierto sentido, termino siendo el objetivo razonable que me impuse una noche. Convencida de un cien por ciento de posibilidades de cumplir mi objetivo, me tiré al rio de la ilusión y me bañé tanto tanto que cuando salí, el mundo ya no era lo que yo creía que iba a encontrar. Aún así, sigo mojada de ilusiones y esperándote.
Hoy te desee lo mejor, pero al lado mio.
Hoy no te quise más. Hoy miré para otro lado y fui feliz, me sentí por primera vez en muchos meses libre, completamente libre de angustias, decpeciones, caidas, amor…
Hasta que tus palabras, simples, sin compromiso alguno, indiferentes, cayeron de tu cielo a mi infierno, y una vez más me hiciste volar cerca tuyo. ¿Cómo dejarte si me haces sentir así en pocos segundos? ¿Cómo? ¿Cómo olvidarme, cómo alejarme, cómo, cómo, cómo? Te fuiste y no me importa. Aún me sonrío. Me odio. Me sonrío. Me angustio. No pienso en vos, y sin embargo mi mundo no deja de girar a tu alrededor